Anoche, en uno de esos momentos insomnes antes de dormirme me vino a la mente este tema de las distintas generaciones, acá en Argentina, y su relación con el anime. En realidad, sería más un, las distintas generaciones de fans de anime, porque no tiene sentido pensarlo con las generaciones previas a la llegada de este producto nipón.
La primera generación vendrían a ser los que miraban Captain Harlock, Mazinger Z y Robotech a principios de los 80s. Este fue el primer avistamiendo de anime por estos páramos y no fue pasado por alto. Dejó a toda una generación fanatizada, especialmente con Robotech, ese frankenstein del anime que tiene un culto extremadamente fiel, duradero y en constante crecimiento.
Yo podría decir que pertenezco a la segunda generación. Los que nos críamos viendo Grendizer, Arbegas, y otras tantas series que acá llegaron por ochentas. Mucho de eso lo veíamos por Cablín, uno de los difuntos canales infantiles. Paralelamente en los video clubes se conseguían algunas cosas. En general eran capítulos de series, como los de El Rey Arturo o los primeros capítulos de Gran Mazinger. También había cosas más raras como Cobra y algunas cosas de Captain Harlock.
Después de eso hubo esporádicas apariciones del fenómeno, como cuando pasaban las pelis de Dragon Ball Z (la edición española) por canal 7 (en ese entonces ATC). En esa época recuerdo entrar en comiquerías y contemplar la colección de videos. Entre OVAs y películas, anime para todos los gustos. Todo importado de España y traducido allá cortesía de Manga Films. Recuerdo cuando compré mi primera película de anime, la de Hokuto No Ken (a.k.a. Fist of the North Star, a.k.a. El Puño de la Estrella del Norte), allá por el '93 o '94 calculo.
Después apareció Sailor Moon, que fue como la punta de lo que se venía. Fue un retorno más marcado del anime a las pantallas. Por esas épocas surgía Magic Kids (otro difunto), que empezó a pasar una versión de Dragon Ball con todos los nombres cambiados y cosas así. Eso duró poco y nada y pocos debemos ser los que lo notamos. Yo para esas épocas ya era el condenado geek del género que soy hoy (o por lo menos estaba en desarrollo esa área mía) y reconocí Dragon Ball al toque (de nuevo, gracias a Manga Films).
Sailor Moon fue emitido por canales varios (incluyendo Cablín y BIG) y la primera temporada fue emitida varias veces. Luego apareció el otro gran heraldo, esta vez mucho más cerca de la llegada de la oleada. Saint Seiya, Caballeros del Zodíaco para todos nosotros en su época. Esta fue la serie que cautivó a innumerables pendejos (por supuesto que yo incluído) con sus batallas y combates y sangre a chorros. Otra serie cuya primera temporada fue emitida varias veces por varios canales.
Finalmente cayó la oleada con Dragon Ball. Esta serie fue la que terminó de cementar el género en el país. Capturó a la generación que no había sido capturada por las series anteriores y a los que no habían sido capturados de generaciones anteriores. Después de esto vino derecho la oleada con las temporadas siguientes de Saint Seiya, Sailor Moon y nuevas series cada año. Magic, en esa época era el bastión del anime. Cada año traía nuevas series y emitió en su totalidad a los tres grandes. Así conocimos series como Ranma 1/2, BT'X, Magic Knight Rayearth (a.k.a. Guerreras Mágicas), y Slayers (aunque creo que esta la pasaron primero por canal 7, ya no ATC), entre otras varias. También tuvimos por ahí el Club del Anime, que en un principio se dedicaba a pasar series vía maratones de 4 capítulos por día los findes y finalmente terminó como un programa de variedades de anime.
Por estas épocas o, un cacho más tarde, con la masivización de internet y, más tarde, el surgimiento de la banda ancha, los ya más veteranos del género veíamos series que acá nunca se pasaron y otras que, inesperadamente, sí aparecieron por las pantallas televisivas.
Después apareció Locomotion, al principio un canal del que apenas se sabía algo porque sólo estaba en el interior. Luego descubierto como el nuevo refugio del anime, un canal que pasaba anime, prácticamente, todo el día. También supo pasar series animadas de los 80s como He-Man y Earth Defenders, así como bloques de cortos animados y hasta películas y OVAs. Otro canal que anualmente agregaba series a su repertorio. Acá se pasó, creo yo, el anime que enganchó a mucha gente que no conocía el género o que no había caído con las oleadas anteriores. Serie que gusta a muchos que no les gusta el género. Neon Genesis Evangelion, una de las series, creo yo, más queridas y más odiadas al mismo tiempo por mucha gente. Este fue el caballo de batalla de Locomotion por un tiempo.
Creo que fue por estas épocas que Cartoon Network decidió empezar a pasar Anime. Ya había empezado unos años antes con Pokemon y, viendo que en otros canales andaba tan bien, los ejecutivos decidieron apostar un poco más al género. Series como Rurouni Kenshin, Inu Yasha y, un favorito personal, Yu Yu Hakusho. Luego de la desaparición de Magic Kids de las pantallas, Cartoon Network se apoderó de dos de los grandes, Saint Seiya y, más tarde, Dragon Ball. Hace poco trató con series como One Piece (o lo que quedó de esta) y Naruto, dos exitos comerciales en todo el mundo.
Finalmente Locomotion cayó en desgracia y dejó de actualizarse, para luego ser comprado por Sony y transformarse en Animax. La última, hasta ahora, gran oleada generacional, con series como Wolf's Rain, Hellsing y Full Metal Alchemist. Un éxito casi automático entre la gente de distintas edades por la variedad de series. Para los más chicos este probablemente sea el canal de cabecera en donde se encontrarán con este fenómeno del anime.
Todo esto me vino a la mente tras ver el otro día alguien preguntando en una comiquería por diversos mangas. Casi todos los títulos correspondían a series que fueron emitidas (y algunas todavía siguen o volvieron) por las pantallas de Animax.
Como nota final no puedo dejar de mencionar al, también difunto, canal Manchete de Brasil. Que en su momento nos supo mostrar las temporadas de Saint Seiya que aún no llegaban por acá, así como Yu Yu Hakusho y Shurato.
Sunday, August 12, 2007
Anime a través de las generaciones
Monday, July 23, 2007
Taekkyon
No se por qué pero hace unos meses me agarró la obsesión con esto. Esto es, nada más ni nada menos que el Taekkyon. El Taekkyon, como pueden ver en este videito de youtube que me enganchó, es el arte marcial autóctono de Korea. Por alguna razón ver evidencias de la real existencia de este arte marcial, ver que sigue existiendo y que se sigue practicando fue algo que me copó bastante. También me enganchó por mi fascinación con el tema de las artes marciales. Encontrar artes marciales autóctonas de distintas partes del mundo es algo que me interesa mucho. Supongo que un poco de todo esto combinado, pero definitivamente me enganchó el tema.
Normalmente hablando de artes marciales de Korea, se suele mencionar al Tae Kwon Do. Calculo que un altísimo porcentaje de los practicantes de este estilo lo consideran autóctono. La verdad está bastante alejada de esto. Choi Hong Hi, creador del Tae Kwon Do, estudió Karate en Japón y usó principalmente eso como base. Quiso conectar su estilo con el Taekkyon dándole el vocablo tae, pero cualquiera que vea ambos estilos en ejecución va a notar lo diferentes que son. Existen otras artes marciales de nombre koreano (Tang Soo Do, Hwarang Do, Sipalki), pero la gran mayoría son invenciones modernas basadas en artes marciales chinas o japonesas con poca conexión real con la tradición de Korea. También existen artes marciales más raras, practicadas por monjes budistas, según vi en un programa acerca de Korea. Pero dado que el budismo fue introducido en Korea desde China, es más probable que deriven de estilos chinos. En cualquier caso estas últimas son muy raras de ver y son muy poco conocidas fuera de Korea (jamás las oí nombrar hasta que las vi), y no vienen al caso.
Todo empezó con ese video (cuyo link está arriba) y, acto seguido de verlo, me puse a investigar todo lo posible acerca de la historia y los orígenes de este hermoso arte. Lo que me llama la atención de este estilo particular de combate es el concepto de la relajación y de estar cómodo y natural durante el combate. Los movimientos son muy fluidos y dinámicos, casi sin esfuerzo. La conexión entre este estilo de combate y el Talchum, las danzas tradicionales de máscaras de Korea, también me pareció un detalle fascinante. Los movimientos son muy similares a dichas danzas. Eso demuestra lo autóctono del arte, o por lo menos la importante relación entre el Taekkyon y la cultura koreana.
Según lo que investigué, el Taekkyon data del antiguo reino de Silla, donde se solían armar torneos. Se dice que este arte marcial está relacionado con otro estilo, este sí perdido ya, de Korea denominado Yusul. Mientras que Taekkyon se enfoca más en el combate usando patadas y, en menor medida, golpes de mano, Yusul se enfocaba en atrapes, lances y técnicas de retención. En otras palabras Yusul sería el equivalente koreano al Judo o al Jujutsu (de hecho en caracteres chinos se escriben igual). Por alguna razón el Yusul se perdió por completo en la historia, mientras que el Taekkyon sobrevivió. De a poco la práctica del Taekkyon fue dejada de lado y hasta prohibida, por su repetido uso por parte de pandillas y criminales. Los japoneses, durante su ocupación de Korea prohibieron todo indicio de cultura local, llegando a imponer su idioma y prohibir el koreano. En este tiempo, probablemente el Taekkyon sufrió bastante de falta de práctica y olvido. Por suerte hubo gente que siguió practicando y logró mantener, al menos parte, de esta tradición viva como para pasarla a nuevas generaciones.
Sigo siendo un gran fanático de lo que practico, Kung Fu estilo Choy Li Fat, y no pienso dejarlo (más allá de las interrupciones que el estudio me obliga a hacer), pero si tuviera que hacer un poco de cross training, esta sería mi elección sin lugar a dudas.
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Ezequiel
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Labels: artes marciales, cultura oriental, intereses
Wednesday, June 06, 2007
Celts, Britons, Ireland, why do I like them so much?
Desde hace unos cuantos años que tengo una extraña fascinación con todo lo celta, o proveniente de las islas británicas. Creo que todo empezó con Irlanda, pero no se en que. Recuerdo mis libros de mitología de editorial Anaya (colección muy grossa hoy ni se consigue), de los cuales conservo dos. El primero de todos esos libros que tuve fue el de mitología celta, Dioses y Héroes de la Mitología Celta. Con ese libro empecé con esto de los celtas y su cultura, desde, relativamente, bastante chico. Si bien mi primer contacto con la mitología fue la griega y luego me enganché bastante con la nórdica y la oriental, el libro ese siempre estuvo y ahora está entre mis favoritos (aunque hace siglos que no lo leo). Después (años más tarde) algo leí por ahí acerca de los pictos y los pueblos originarios de las islas británicas.
Por esas épocas fui a un festejo de St. Patrick's Day allá en la zona esa de pubs cerca de Retiro. Algo me enganché ahí con la música irlandesa. No la música celta al estilo Enya o Loreena McKennit o de esos cds de música celta, sino música irlandesa posta típica. Temas como Danny Boy (aunque creo que no es irlandés per se), Molly Malone y Whiskey in the Jar (no la versión de Metallica ni la de Thin Lizzy que son chotas). No se después como vino la mano, pero se que eventualmente me bajé una versión de Whiskey in the Jar que me enganchó bastante por un tiempo. Después creo que hubo un hiatus en esto. Eventualmente terminé pisando Inglaterra (aunque muchos dicen fervientemente "London's not England") junto a mi viejo en mi primer viaje a Europa.
En mi último viaje pasamos noches con Vlad y Fabio (hermano postizo y primo, respectivamente) en Tunez, en agradable compañía de seis británicos que hicieron que ese viaje valiera realmente la pena. Además volví a pisar Inglaterra, esta vez el condado de Yorkshire. Este año, pasé un St. Patrick's bastante simple pero no por eso menos memorable (ver un par de posts más abajo para más info) y en el pub sonaba un surtido de temas irlandeses típicos, al estilo de los arriba mencionados. De ahí me bajé un par de cds de este tipo de música y me enganché aún más. A todo esto investigué un cacho en la red de redes (gracias wikipedia) acerca de los Celtas, Irlanda, Escocia, los Pictos, entre otras cosas relacionadas y cada vez me atrae más toda esa cultura (al menos partes). Paralelamente con mi siempre presente intento por imitar los acentos británicos, más o menos logré sacar el inglés de más al norte y un cacho el escocés. El acento del sur y de Gales son más fáciles y, en general, el Irlandés tiene sus vueltas. Bastante con que pude entender a un escocés hablando.
Ahora me acuerdo que el año pasado la peli The Departed contribuyó bastante a aumentar mi fanatismo o fascinación por los irlandeses. Paralelamente me reecontré con Doctor Who (cuyo actual protagonista es escocés) y me enganché con su spin-off Torchwood que sucede en Cardiff (capital de Gales). También me estaba olvidando de nombrar mi libro de hadas y duendes celtas, que es una suerte de diccionario de estos seres. Para cerrar la exposición, ayer y hoy me metí un cacho en youtube a buscar videos de estos temas irlandeses, como The Wild Rover, The Fields of Athenry y Spancil Hill.
En síntesis, por alguna razón, tengo una extraña fascinación con todo lo relacionado con las islas británicas, principalmente Irlanda, y todo lo relacionado con esto. Algunos puede que consideren esto una obsesión. Por suerte, si es una obsesión, es sin duda una muy sana porque me ha llevado a investigar acerca de cultura e historia de otros pueblos.
Wednesday, July 12, 2006
El Heavy Metal es GROSSO
El Heavy Metal es GROSSO y no GROSSO nomás sino realmente GROSSO. Es un género musical MEGA GROSSO, por varias razones.
Primero que nada es uno de los géneros más longevos al punto de que otros géneros musicales (como la música disco, o las boy bands por ejemplo) se han creado, puesto de moda y desaparecido mientras el metal sigue ahí con su fiel séquito.
Cada generación desde la creación del género ha tenido su voz metalera. En los setentas fueron Ozzy y Black Sabbath, con su innovador estilo que dio luz al género, seguidos (más para el final de la década) de bandas como Judas Priest o Venom. En los ochentas lejos de perecer frente a la popularidad del punk (que creció a fines de la década anterior), el metal resurge con la New Wave of British Heavy Metal con Iron Maiden como estandarte. Esto acompañado del retorno de Ozzy (en este caso como solista), y los clásicos como Judas Priest mantuvo el género vivo. Paralelamente, en USA, empiezan a aparecer bandas como Metallica y Manowar, hitos del metal que le darían voz a las nuevas generaciones. En los 90's el grunge surge matando al glam como subgénero, pero esto no impidió que las bandas de siempre siguieran y además inspiró al creación del Nu Metal con bandas como Deftones y Korn, la punta del iceberg nomás. Así la prueba de la supervivencia del Metal a través de las décadas.
El metal además educa. Si, así es. Aunque sea historia, mitología, literatura, o incluso temas de actualidad (de cada época), el metal tiene letras inspiradas de ahí y eso lo hace muy grosso. Desde Manowar con su "Achilles Agony and Extasy in Eight Parts" hasta Call of Ktulu de Metallica y los temas acerca del mundo de Tolkien de Blind Guardian, pasando por Rhapsody con su mitología propia y las bandas de white metal con la biblia. Cada generación y cada sub-cultura (o tribu urbana si se quiere) tiene o tuvo su voz metalera, y como gran ejemplo se puede citar War Pigs de Black Sabbath que denuncia las carreras armamentistas y los deseos de guerra de los militares. Desde los que le gustaba el estilo original de Black Sabbath, hasta los Nu Metaleros, desde los power metaleros a aquellos que les gusta el black y el death metal. Para todo headbanger hay una banda, incluyendo al ferviente cristiano para el que existe el White Metal.
Por esto y por muchas más razones el Heavy Metal es GROSSO.
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Ezequiel
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Labels: heavy metal, intereses, metal
Thursday, August 11, 2005
Harrius Potter

El lunes a la noche, o más precisamente el martes a la madrugada (a eso de las 2:00 am más o menos) terminé de leer el sexto libro de la saga de Harry Potter. Hay que admitir que J.K. Rowling (la autora), la hizo bien, las historias se ponen cada vez más copadas, los personajes y sus relaciones se van definiendo cada ves más y hasta el tono se va tornando un poco más adulto con la muerte como una realidad de la que no hay vuelta.
Me enganché con la saga viendo las primeras dos pelis y en verano del 2002 (si no me falla la memoria) me compré el tercer y el cuarto libro. De ahí me volví prácticamente un adicto a estos libros y eventualmente me compraré los dos primeros y los leeré así puedo entender cosas que no aparecen en las pelis y volverme aún más adicto para cuando salga el séptimo (y último) libro.
Tengo muy pocas cosas que criticarle a los libros estos, la verdad, y algunas son simplemente críticas pelotudas, como porque a determinados personajes les ocurren determinadas cosas o se relacionan (o no) de tal o cual manera. Digo que son críticas pelotudas porque después de pensarlo un rato (no muy largo) caigo en el por qué de dichas decisiones y entiendo que ayudan a que la trama sea aún mejor. Mi única gran crítica al mundo ese es el hecho de que todos los magos, por más grossos que sean, requieren una condenada varita para hacer magia y los hechizos son todos en latín o pseudo latín (aunque estas cosas pareciera que no son tan así en los últimos libros).
A todo aquel que esté considerando leer los libros, se los recomiendo ampliamente y si pueden, y quieren, leer en inglés les recomiendo la edición británica (no leí la americana pero de todos modos preferiría la original). También, para el que sepa alguno de estos idiomas y tenga ganas de practicar con esta saga, el primer libro está editado en latín (de ahí Harrius Potter), griego antiguo, irlandés y galés (sin mencionar los idiomas normalmente hablados en el resto del mundo).
Tuesday, November 23, 2004
Primer Post de este intento de blog
Hola a cualquiera que lea esto!
Después de mucho tiempo de no querer hacerlo finalmente me decidí a poner un blog, en el que postearé lo más regularmente posible según el momento. Para cualquiera que caiga en este blog y no me conozca, mi nombre es Ezequiel Davidovich Caballero, tengo 20 años, estudio Licenciatura en ciencias de la computación en Exactas y practico Hung Sing Choy Li Fat Kung Fu.
